Nicanor Parra, de la segunda generación literaria (año 1942), la llamada generación neorrealista; se caracterizó por una nueva imagen real (como la libertad en la imaginación), oponiéndose a diferentes temas, como la iglesia, el amor, la burguesía, entre otros. Esta oposición consiste fundamentalmente en una desacralización del creador y la poesía. Este poeta un tanto anarquista, es rupturista, no sigue una corriente literaria pero varias personas lo han relacionado con el existencialismo.
Nicanor Parra nació en San Fabián De Alico, lugar cercano a Chillan; el 5 de septiembre de 1914. Es el mayor de 10 hermanos, y es un poeta matemático y físico chileno, el cual ha resaltado con sus obras, ya que han tenido una gran influencia hispanoamericana. El es el creador de la antipoesia y ha sido galardonado con el premio nacional de literatura en 1969, y con el cervantes en 2011.
Nicanor escribió una cantidad importante de obras que han destacado del resto como “cancionero sin nombre” (1937), “poemas y anti poemas” (1960), “versos de salón” (1962), “la cueca larga” (1958), “manifiestos” (1963), y muchas otras que han resaltado por sus características particulares.
El libro “Poemas y antipoemas” de Nicanor Parra fue publicado el año 1954, con una gran apreciación, ya que se agoto casi inmediatamente. La poesía de Nicanor parra se destaca por su follaje singular y sus fuertes raíces. Según Parra, la antipoesia en una forma de transformar la tradicional forma poética en algo más
El poema “desorden en el cielo” se encuentra en el famosos libro “poemas y anti poemas” ya mencionado anteriormente. Este libro se divide en tres partes, la primera en poemas con características de poema y la segunda y tercera parte en anti poemas. El fragmento seleccionado se encuentra en la segunda parte del libro. Es considerado un antipoema debido al tema y a lo que representa el texto. En este caso es una crítica negativa a los curas, y al clericalismo en general mediante el uso de la ironía. El antipoema se divide en tres apartados que se separan por la narración del Hablante Lírico y la respuesta de San Pedro, así el primer apartado se encuentra en los primeros 6 versos que es la llegada del cura al cielo. El segundo es el diálogo entre San Pedro y el fraile, y el tercero es la ida al infierno del cura.
En cuanto a la estructura externa del poema (lo que se puede apreciar a simple vista), es un poema con una extensa estrofa en romance al inicio, compuesto por breves versos de arte menor (octosílabos para ser mas específicos); separada de un sexteto final, que al igual que el anterior, predomina el arte menor. Todo esto tiene consigo rima asonante en los pares, características que predominan en los poemas y antipoemas de Nicanor Parra.
Desorden en el cielo, como dice el título es un poema en el cual en sus versos se expresa la crítica a la Iglesia mediante una situación irónica en la cual los hechos no ocurren como un piensa que ocurrirían en el cielo, no se sigue el orden que uno esperaría cuando un sacerdote llega al cielo.
Comienza el hablante lírico diciendo que un sacerdote llega al cielo sin saber como, lo que nos invita a suponer que él no sabe como murió. Al momento de ser juzgado, toca la "puerta del cielo" a lo que responde San Pedro, quien se supone que tiene las llaves del cielo entregadas por Jesús. A continuación el HL presenta una situación irónica y desordenada mediante una hipérbole, ya que el sacerdote amenaza a San Pedro con cortarle los crisantemos (haciendo referencia a los testículos) si no lo deja pasar. Probablemente porque el cura cree que por formar parte de la Iglesia en la vida terrenal tiene el cielo ganado, pero es una situación muy exagerada (hiperbólica) . Luego el HL crea una respuesta por parte de San Pedro y establece una comparación entre su voz y el trueno, ya que su voz sonaba tan furiosa, golpeada y fuerte como un rayo en el cielo.
La respuesta comienza con una negación a la petición del fraile, diciéndole que se vaya y utilizando una animalización tratando al sacerdote de caballo de mal agüero haciendo alusión a la frase coloquial pájaro de mal agüero para decir que traería mala suerte o negatividad al cielo. En su respuesta, también da argumentos para que el sacerdote no pase al cielo, los cuales simbolizan la crítica a la mayoría de los frailes en general. El HL toma una actitud apelativa en su mayoría, ya que dice a través de San Pedro que Jesús no se compra y no se "chantajea", y dice que no se llega a sus pies (a pedir entrar al cielo) con "dichos de marinero" lo que significa frases vulgares que en este caso es " te corto los crisantemos". San Pedro continúa diciendo que "el brillo del esqueleto del sacerdote no se necesita para amenizar el baile en el cielo", lo cual es una metáfora y una imagen que simboliza que si él entra en el cielo no hará gran diferencia, por lo que no tiene derecho a llegar y hacer una amenaza de ese tipo como si fuera indispensable en el Reino de Dios. Lo que sigue a continuación es la parte más importante de la crítica del HL; San Pedro le dice al fraile, y refiriéndose a los sacerdotes en general que durante se vida él ha vivido del dinero pagado injustamente por los enfermos que dan manda a la Iglesia, vendiendo "medallas falsas" y "cruces de cementerio". También el HL hace un contraste entre el estilo de vida de los sacerdotes y la gente común, diciendo que ellos comían pan de afrecho (pan de mala calidad) mientras él comía carne y huesos, lo cual también hace referencia al pecado de la gula, uno de los pecados capitales. San Pedro dice también "La araña de la lujuria se multiplicó en tu cuerpo", lo cual es una metáfora que simboliza que la lujuria, otro pecado capital, se adhirió al sacerdote y fue agrandándose y agravándose con el tiempo. Y luego el diálogo termina con "Paraguas chorreando sangre ¡Murciélago del infierno!" lo cual es una metáfora y una imagen poética que se abre a diversas interpretaciones. Se pueden relacionar la sangre con el murciélago y el paraguas como las alas de este, lo que animaliza al sacerdote con el murciélago que chupa la sangre de los demás y vive de esta ignorando todo el sufrimiento del mundo mientras el goza de los placeres terrenales. Igual que un murciélago el cual pertenece a las cavernas lo que representa el infierno debido a su parecido por la imagen mental que nos hacemos del infierno.
El HL cambia a una actitud enunciativa para relatar como el fraile fue rechazado por San Pedro y se fue a los infiernos. Esta imagen es representada por un portazo que representa el rechazo del cielo en el primer verso del sexteto y con un rayo en el segundo que es el enojo de San Pedro ante la falta de respeto, la cual el HL la dice literalmente en la cuarta estrofa. Y el poema termina con la imagen del fraile rodando de espaldas hacia los infiernos.
Concluyendo, el poema es una crítica por parte de Nicanor Parra a la Iglesia, no a la religión sino al clericalismo. En esa época era normal oponerse a la Iglesia, y en este poema específicamente a los sacerdotes y a la desigualdad social que a pesar de estar al frente de sus ojos ellos le son indiferentes.